Esta primera
plana de "Crítica", quinta edición corresponde al miércoles 5 de febrero de
1936. Es el día en que se produjo una de las manifestaciones populares más
maravillosas y conmovedoras de la historia de nuestro país. A las 10 de la mañana
arribaron a Buenos Aires los restos de Carlitos Gardel. Y el país ganó las calles
para recibir al ídolo caído y darle su último adiós. Hay que tener en cuenta que
se reunieron unas 30000 personas, cifra que es asombrosa, porque en 1936 la población era
de menos de 9 millones de personas en todo el país. En consecuencia,
unamanifestación de este tipo implica decir que se paralizó la ciudad. Todo el
mundo estaba pendiente del acontecimiento, como lo refleja esta tapa. La foto más
grande muestra la cantidad de gente que copó la Dársena Norte para recibir al zorzal
criollo. El inmenso dolor que provocó la muerte de Gardel aquel 24 de junio del '35
se repitió en esa jornada calurosa de febrero del año siguiente, cuando las exequias de
Carlitos vinieron a estar cerca de su pueblo, como debía ser. En la capilla
ardiente, montada en el Luna Park, su público pudo besar el féretro que contenía los
restos, arrojarle flores y darle un último adiós en ese conmovedor homenaje nunca antes
visto y que ha quedado en la historia sentimental de nuestro pueblo. El estadio fue
virtualmente copado por la aflicción popular de miles de argentinos con el corazón
quebrado y la garganta atenazada por la emoción. |